sábado, 14 de abril de 2012

TU ERES LA VID VERDADERA

Queridos amigos:
Sólo cuando perdemos un ser querido cercano, de esos que duelen de cerca, porque vivieron muy cerca, comenzamos a saber lo que es la vida en verdad. Mientras es un relato del que nosotros somos narradores o espectadores. Entonces cobra rostro la verdad de lo que somos: mortales. Y conjugamos el verbo no ya en tercera persona –porque ellos mueren-, sino en segunda: tú mueres; tú has muerto...
Con toda razón nos recuerda el Vaticano II que “...todo esfuerzo racional por descubrir el sentido fracasa ante la muerte”. ¡Qué verdad tan fuerte!
La diócesis de Tenerife acaba de enterrar a quien fue, durante catorce años, su padre y pastor, D. Felipe Fernández. Y lo hizo después de acompañarle, de jna forma u otra, con mayor o menos cercanía, en estos últimos años de calvario y sufrimiento por una enfermedad degenerativa, crónica y terminal.
Don Felipe compuso un himno a Cristo, “Vid Verdadera”, parafraseando al evangelista Juan. La vid, los sarmientos, la poda, el fruto, lo seco. Esta poda es para más fruto. El sarmiento enterrado en tierra es fecundo para la vida de la Iglesia. Fue pastor, pero ahora, desde la comunión de los Santos, sigue siendo, con el Pastor verdadero, verdadero pastor de su pueblo, verdadero viñador de su viña. Ahora es la hora de la Vid Verdadera.