miércoles, 1 de agosto de 2012

5º Día: de Fuencaliente a Mazo

En numerosas ocasiones, la esperanza de la meta es la que anima los pasos del camino. Por primera vez en la peregrinación nos aguardaban "camas". El destino era el albergue Los Camineros, en la Villa de Mazo; una casa por estrenar y camas. Sí; lo que oyen: camas. Con esa meta se inició la jornada de camino de hoy. Larga por los kilómetros a realizar y larga por la fatiga de las piernas. Pero la juventud hay que hacerla notar y se llegó.
Una vez instalados, almorzados y un breve descanso, la tarde se dedicó a la visita a San Andrés, en el norte de la Isla. Primero al Charco Azul, donde hubo ocasión de disfrutar de una tarde de mar -tan encrespado como divertido- y luego las Vísperas y la Misa con la comunidad parroquial.

La generosidad de los fieles sigue siendo el distintivo allí por donde pasamos. ¡Qué buena gente en San Andrés! Se notaba, aunque D. Roberto Darias, quien presidió la celebración se encargó de subrayarlo con aquella ternura que habita en el corazón de un pastor.

De regreso, de nuevo, al albergue de Mazo, un paseo nocturno en la Capital, completas y a descansar. Mañana la dedicaremos a diversas actividades, tanto internas como en la Parroquia de Mazo.