sábado, 4 de agosto de 2012

8º Día: del Monasterio del Cister al Santuario de las Nieves

Por fín el Seminario Diocesano a concluido la Preregrinación iniciada en la tierra de los Mártires de Tazacorte, puerta de la fe de La Palma, llegando hasta las plantes de la imagen de Ntra. Sra. de Las Nieves, Corazón de la fe de los cristianos de La Palma. El último día, coincidiendo con las vísperas de la Fiesta de la Patrona.

Dos actividades han centrado la jornada: por la mañana, tras celebrar la Eucaristía en el Monasterio, presidida por D. Bernardo Álvarez, los seminaristas hemos jugado un partido de futbol contra los jóvenes de la Parroquia de san Francisco, en Santa cruz de La Palma. La crónica la recoge un seminarista de la siguiente manera:

Dos equipos diferentes, pero con un solo Míster.
Hoy, a través de una experiencia futbolística, ha tenido lugar una oportunidad de encuentro entre el Seminario Diocesano y los jóvenes de las parroquias de Sta. Cruz de la Palma.
Cada equipo, antes de salir al campo, inventaba curiosos gritos de guerra y planificaba con mucha emoción las jugadas; todo ello señal de que los ánimos estaban bastante altos y de que la experiencia daría mucho de sí.
El partido no fue una encarnizada lucha entre equipos profesionales ni mucho menos, al contrario, no fue más que un juego bastante amistoso entre jóvenes cristianos que lejos de buscar la victoria buscaban nada más y nada menos que encontrarse y disfrutar lo más posible.
Y es que el resultado final fue lo de menos porque, a pesar de que ganó el Seminario (y por los pelos), la victoria no se la llevó ninguno de los dos equipos, más bien la partida la ganó el de siempre, Jesús, que ya saldó la victoria hace muchísimo tiempo. De todas maneras, aunque se trate de dos equipos distintos, ambos cuentan con el mismo Míster, y ése, como de costumbre, nunca planificaría ninguna mala jugada.
 La segunda actividad fue concluir la preregrinación hasta el Santuario de Las Nieves y celebrar la Vigilio de Oración y la procesión de madrugada.
 
Mañana, después de la Celebración Solemne del Día de la Madre, regresamos a nuestras casa.